Consideraciones en el uso de “tejas viejas” en la rehabilitación de una cubierta inclinada

En el momento de rehabilitar una cubierta de teja cerámica es habitual considerar la reutilización de la teja existente valorando la sostenibilidad y eficiencia material y económica de la propuesta. No obstante, hay que valorar una serie de factores técnicos importantes antes de poder justificar esta decisión y poder reconsiderarla si en esa valoración se ve que la propuesta no es viable.

  • Valoración inicial de la teja a recuperar. El hecho de ser teja vieja no obliga a su recuperación. Una teja de calidad fabricada hace años puede estar en condiciones de recuperarse, pero en muchas ocasiones las tejas fabricadas antiguamente tenían otros requerimientos y tanto las materias primas como la tecnología de fabricación estaban lejos de cualquier estándar de calidad. En cualquier caso, la teja puede haber estado sometida a ciclos de variación de temperatura, humedad-secado o hielo-deshielo que pueden haber reducido su cohesión interna y resistencia.

Imágenes 1y 2. Cubierta con teja antigua prevista para recuperar. Su calidad inicial, tipo de instalación y ciclos climáticos puede hacer que este en un estado de deterioro incompatible con su reutilización.

  • Coste de recuperación, selección y acopio. Importante valorar si la teja está en condiciones de ser recuperada, en una cantidad suficiente y para que zonas de la cubierta y evaluar el coste de su extracción, limpieza, clasificación y acopio. Debe facilitarse al instalador instrucciones claras sobre el criterio de selección de las “tejas viejas” aptas para su uso y cuales deben ser descartadas.

Imágenes 3 y 4. Teja antigua acopiada para reutilización.

– Dimensiones y tolerancias de la teja. Hay que revisar las medidas de la teja y ver si son compatibles en medida con tejas existentes en el mercado que completen las faltantes y si tienen una regularidad en esas medidas.

Imagen 5. Teja curva antigua y nueva.

– Análisis de resistencia. Además de comprobar su acabado y el estado superficial de la teja, habría que ver si tiene una resistencia adecuada para cumplir de nuevo su función. Podría ser que su aspecto sea aceptable pero su resistencia haya disminuido por debajo de valores admisibles.

– Porcentaje de aprovechamiento. Con la cantidad de teja realmente aprovechable hay que decidir que faldones y zonas podemos hacer con ellas. Como práctica habitual con teja curva, se pueden colocar las canales con teja nueva con talón sobre rastrel en seco y las cobijas más visibles con teja recuperada más visible. Para su fijación de suelen usar ganchos o espuma y no se recomienda hacer perforaciones de ningún tipo para su fijación.

Imágenes 6 y 7. Teja curva vieja reutilizada como cobija en tejado ventilada e instalado en seco con teja talón nueva como canal.

– Compatibilidad con modelo de teja nueva. Para combinar teja recuperada y nueva debe comprobarse la compatibilidad de medida y que la teja recuperada puede instalarse de acuerdo a la norma UNE 136020 en que caso de que se decida.

Imágenes 8, 9 y 10. Teja vieja plana alicantina prevista para reutilizar

– Acabado envejecidos existentes. Hay en el mercado, acabados envejecidos de teja nueva muy similares a los de teja antigua que pueden dar una estética muy similar a la original con la garantía de un producto nuevo. De hecho, hay acabados fabricados especialmente con tecnología tipo “inkjet” con decoraciones que simulan el paso del tiempo sobre la teja y que facilitan su integración con cubiertas cercanas existentes.

Imagen 11. Teja antigua y teja nueva con acabado envejecido.

– Roturas en la instalación. Habrá que considerar un porcentaje de teja, que se romperá durante la instalación, superior al habitual por la disminución de su resistencia. También es importante tener en cuante que una teja nueva es más “transitable”, siempre hablando de personal cualificado, para labores de mantenimiento en el tejado y que una teja vieja será mucho más frágil y podrá presentar un mayor porcentaje de rotura y necesidad de reposición.

– Garantía de la teja. Un hecho fundamental es que la teja recuperada carece de garantía en su rendimiento por lo que cualquier incidencia derivada de su mal funcionamiento en el tejado no estará cubierta por el fabricante que da garantía de sistema completo. Una teja nueva puede tener garantía de entre 30 y 50 años e incluso superior según modelo.

– Sobrecoste de instalación y garantía del instalador. Los trabajos de desmontaje, selección y reinstalación de la teja por parte del instalador tendrán un importe mayor al requerir mayor tiempo y cuidado en el encaje de la teja. Es importante que el instalador valore el sobrecoste de esos trabajos y los aspectos que va a cubrir su garantía una vez entregada la obra

CONCLUSIONES

Como en cualquier trabajo de rehabilitación de cubierta, el objetivo puede tener diferentes alcances en función de las características del edificio, el presupuesto disponible y la normativa a cumplir. Se puede ir desde una labor básica de reparación y mantenimiento puntual de un problema (ej., infiltración de agua) hasta una renovación integral del tejado incorporando una mejora de la eficiencia energética incorporando un aislamiento térmico y una cámara de aire ventilada.

En cualquier caso, la decisión de reutilizar la teja original, debería estar basada de forma general en un criterio de eficiencia técnica y económica salvo que la recuperación de la teja sea algo obligado por la singularidad del edificio o su entorno.

Existen casos muy singulares como el  del frontón Beti Jai en Madrid, (edificio  declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 2017 ) en cuya rehabilitación, y ante la imposibilidad de recuperar la teja plana alicantina original que tenía un diseño singular, se recurrió a una fabricación especial con molde hecho a medida, reproduciendo exactamente la geometría de la teja.

Imágenes 12 y 13. Tejas planas alicantina de la cubierta  del Frontón Beti Jai en Madrid. Original y Nueva fabricada con molde hecho a propósito por Tejas Borja.

Cada proyecto de rehabilitación es singular y conviene afrontarlo con soluciones a medida y no generales. Para ello puede solicitar asesoramiento técnico del fabricante de tejas cerámicas que podrá ofrecerle las opciones disponibles y adaptadas al alcance de la intervención junto con una empresa instaladora con experiencia en ese tipo de trabajos. Convendría afrontarlo como una inversión en la mejora de prestaciones y calidad de la envolvente del edificio que incide en un mayor comfort de sus habitantes

En Tejas Borja www.tejasborja.com y La escandella www.laescandella.com  estaremos encantados de poder colaborar en tu proyecto. Redactado por Juan de la Venta Granda. Arquitecto Responsable de prescripción de Tejas Borja y La Escandella

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