Por Vanesa Álvarez, Kam Modular Building de Sika
La construcción industrializada ofrece un enorme potencial para cambiar el paradigma y transformar la industria de la edificación en nuestro país. Nadie duda de la capacidad que tienen los profesionales para conseguirlo, si bien antes hay que superar distintas limitaciones que impiden una mayor evolución de este modelo constructivo.
Uno de los retos más comentados entre los expertos es la aprobación de una regulación específica que establezca una normativa clara capaz de garantizar la seguridad estructural de los edificios construidos con este sistema y la eficiencia en todos los procesos. Es necesario que haya una seguridad jurídica para atraer al inversor extranjero.

Para avanzar en este campo, no solo la cadena de suministro debe estar perfectamente integrada desde su fase inicial para evitar retrasos, ineficiencias y sobrecostes en el proyecto, sino que también es fundamental la estrecha colaboración de todos los agentes intervinientes, desde arquitectos técnicos, constructores, fabricantes… La coordinación, unida al empleo de las tecnologías que tenemos a nuestro alcance, es clave para asegurar el éxito del proyecto, medido en calidad y rentabilidad.
Aunque en Sika, como socio en innovación, y los arquitectos técnicos, siempre hemos trabajado de la mano, es hora de hacer algo de autocrítica, y reconocer que la colaboración entre los agentes no siempre ha sido tan fructífera como debiera. Y, además, la industria de la construcción convencional siempre ha mostrado resistencia a las nuevas tecnologías, lo que, a medio plazo, puede generar una ralentización de esta industrialización. Ha llegado el momento de superar los miedos, y remar todos en la misma dirección.
En Sika, con 18 centros tecnológicos a nivel global, estamos preparados para liderar este cambio e impulsar las innovaciones de la construcción industrializada en España.
Porque la industrialización también es sostenibilidad, un concepto que está en nuestro ADN y siempre lo hemos considerado en una doble vertiente: hacia dentro de la compañía, buscando mejorar los procesos y las tecnologías para ser más eficientes y respetuosos con el medio ambiente y, sobre todo, hacia el exterior, dedicando grandes esfuerzos y recursos en I+D, para conseguir materiales que aportan eficiencia y durabilidad a los edificios en los que se instalan nuestras soluciones y sistemas para la industrialización.
Para hacer frente a este nuevo desafío del sector de la construcción industrializada, en Sika hemos puesto en el mercado a disposición de nuestros clientes una solución integral que va desde la fábrica hasta la obra; desde la optimización de los procesos en nave mediante el uso de diferentes tecnologías que permiten la automatización y robotización de las líneas de producción hasta el lugar in situ donde se levanta el edificio con las soluciones para el ensamblaje.
Y pese a que la industrialización invita a pensar en procesos repetitivos en fábrica, creemos en el desarrollo de proyectos únicos y diferenciados, por eso ofrecemos soluciones personalizadas y a la medida en todos los niveles del proyecto, desde los cimientos a la cubierta.
Soluciones que nunca dejan de innovar al igual que lo hace la industria: entre ellas, las tecnologías de pegado que incrementan la seguridad de los productos finales y permiten una mayor libertad en el diseño; las distintas opciones para asegurar una protección prolongada frente a las inclemencias climáticas, los agentes químicos y la contaminación; el refuerzo para incrementar la capacidad de carga de las estructuras portantes; o los marcos de ventanas ligeros.
Estas son solo algunas de las soluciones que planteamos desde la experiencia, porque en Sika siempre hemos estado comprometidos con la industrialización de componentes para los sectores de la automoción, naval… en donde también estamos presentes.

Todavía existen más desafíos que superar o, más bien, palos en la rueda a los que poner freno para el necesario impulso de esta industria: la construcción industrializada requiere una inversión inicial alta, sobre todo cuando es a gran escala. Un factor que, sin duda, obstaculiza la apuesta de determinadas empresas, fundamentalmente pymes.
Urge, en consecuencia, el diseño de nuevos instrumentos de financiación, que permitan innovar y desarrollar sistemas en este campo, como los que recientemente ha planteado el Clúster de la Edificación junto con AFI (Asociación de Analistas Financieros).
En Sika estamos convencidos de que la construcción será industrializada y sostenible o no será. De todo el sector y de las distintas administraciones depende que este nuevo modelo constructivo se desarrolle con éxito en todo el territorio español; ejemplos tenemos, como el Plan Vive de la Comunidad de Madrid para la construcción de viviendas asequibles, que ha conseguido reducir plazos de ejecución, optimizar recursos y minimizar el impacto ambiental. Ahora, necesitamos replicarlo.