El sector residencial español representa el 30% del consumo energético final y el 25% de las emisiones de gases de efecto invernadero del país.
Gran parte de este consumo se destina a calefacción, agua caliente y climatización. La renovación energética resulta fundamental para alcanzar los objetivos climáticos de los estándares europeos y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.
Integrar las fuentes de energía renovable en las obras de rehabilitación, es la clave para una edificación sostenible, eficiente y preparada para el futuro. Las energías renovables en edificación no solo reducen costes y emisiones, sino que mejoran la autonomía, el confort y el valor del edificio.
La integración de sistemas de energía renovable es técnicamente factible y cada vez más recomendable, siendo esencial un estudio técnico-económico preliminar para adaptar la tecnología a las características específicas de cada edificio.
Con tecnologías como la solar fotovoltaica y aerotermia se pueden reducir consumos (40-60%) y cumplir con el Documento básico HE (ahorro de energía) del Código Técnico de la Edificación (CTE).
En obras de rehabilitación, la combinación de sistemas híbridos, es decir, la combinación de los sistemas tradicionales existentes de calefacción con sistemas fotovoltaicos y de aerotermia para el autoconsumo y el ACS, consiguen una mejora energética importante en el edificio.
En obras de rehabilitación se está implantando esta convivencia entre energías tradicionales y renovables. Son obras costosas pero actualmente tenemos varios paquetes de ayuda que pueden incentivar a los propietarios y que pueden disminuir la inversión económica necesaria para ejecutarlas.
Redactado por Elvira Salazar Juárez, Asesora Técnica Oficina Rehabilitación del Colegio de Aparejadores de Madrid