Humedades en la Edificación

Una edificación está expuesta al agua permanentemente, tanto por contacto directo con el terreno y la climatología, como por contacto directo con el agua causada por patologías en sus propias instalaciones (fontanería, climatización o saneamiento), o por el mal dimensionado de su propia envolvente.

Y lo que comienza siendo una pequeña mancha de humedad en uno de los paramentos puede finalizar en serios problemas de salud para los usuarios de esa estancia, además de los defectos estéticos que producen.

Por ello es muy importante actuar lo antes posible, en cuanto se detecte la mancha de humedad. Pero el éxito de su subsanación radica principalmente en saber identificar de qué tipo de humedad se trata y aplicar la solución adecuada en cada caso.   

Para ayudar su identificación, a continuación, se describen las más importantes:

CAPILARIDAD:

Definición: son humedades que se producen en la parte inferior de plantas bajas y sótanos por estar en contacto con las aguas subterráneas contenidas en el terreno. Esta agua asciende en vertical por los poros de la parte inferior de las cimentaciones, soleras, muros y tabiques. Cuanto más fino es el poro, más asciende el agua, depositando sales higroscópicas en el cerramiento, y cuando éstos llegan a su punto de saturación, esta se manifiesta por el interior de la edificación.

Causas: una inexistente o deficiente impermeabilización de las superficies del edificio en contacto directo con el nivel freático o las aguas subterráneas contenidas en el terreno.

Patología: manchas oscuras o abultamientos en el revestimiento de la parte baja de los cerramientos perimetrales o tabiques, problemas en la instalación eléctrica más cercana al suelo, incluso pérdida de la capacidad portante de la estructura que sufre esta patología cuando se alarga en el tiempo.

Solución: debe basarse en introducir una barrera que evite la ascensión vertical a través de los poros de muros y tabiques.

  • Lámina plástica: se utiliza principalmente en obra nueva. La lámina plástica se dispone en la primera o segunda hilada inmediatamente superior al nivel de las tierras funcionando como barrera física antihumedad que corta el ascenso del agua en vertical a través de los poros de la fábrica de ladrillo en contacto con las tierras.
  • Higroconvectores: se utiliza en edificaciones existentes. Son tubos de PVC o cerámicos con una longitud de 2/3 del espesor del muro que se instalan en orificios ejecutados con una inclinación ascendente de 25-30°, a unos 20 cm. del suelo y cada 15-20cm. en horizontal.

En muros con un espesor superior a 40 cm. se recomienda colocar una segunda línea a 10-12 cm. de la primera, ejecutando los orificios a tresbolillo con respecto a la primera línea.

Estos tubos crean un flujo de aire que reemplaza el aire húmedo por aire seco, la humedad se evapora al salir hacia el exterior, la pared se seca y la humedad desaparece.

  • Inyecciones químicas: se utiliza en edificaciones existentes. Consiste en realizar perforaciones en la base del muro en las que se inyectan resinas o soluciones químicas especialmente diseñadas para saturar los poros, creándose una barrera hidrófuga que evita el ascenso de agua y por tanto de la humedad, en vertical a través de los poros.
  • Electroósmosis: se utiliza principalmente en construcciones antiguas o en los casos en los que haya dificultad en aplicar cualquiera de los métodos anteriores como puede ser en edificios históricos.

Es un fenómeno físico-químico que consiste en colocar electrodos en la parte baja y alta del muro y al invertir la polaridad del agua (los materiales de construcción tienen polaridad negativa y el agua polaridad positiva), ésta desciende en sentido contrario a la ascensión capilar, eliminándose las humedades.

La eficacia de este método depende de varios factores (que la humedad no se origine por filtración lateral, la porosidad del material, la concentración de sales o la conductividad eléctrica del muro) por eso su uso es más limitado, dado que en muchas ocasiones no garantiza la eliminación total o solo lo hace durante un tiempo.

CONDENSACION:

Definición: son humedades que se producen a través de los cerramientos del edificio cuando la cara interior del paramento está a mayor temperatura que la cara exterior. Entonces el vapor de agua que se genera en el interior se condensa, transformándose en líquido al estar en contacto con superficies más frías.

También puede producirse entre paramentos interiores en los que la diferencia de temperatura entre sus dos caras provoque la condensación en la más caliente.

Causas: insuficiente aislamiento térmico o barrera de vapor en la envolvente del edificio, carpinterías sin rotura de puente térmico, deficiente ventilación de la estancia o incluso un mal uso de la calefacción. Materiales no porosos en la composición del elemento que no permitan la transpiración del mismo.

Patología: manchas oscuras, incluso moho alrededor de las carpinterías o en rincones y cristales que lloran en invierno.

Solución: se dan en edificios existentes y debe basarse en aumentar el aislamiento térmico de la envolvente del edificio, instalar barreras de vapor en contacto con cerramientos de cuartos húmedos o regular correctamente las instalaciones de ventilación o calefacción al edificio

  • Aumento del aislamiento térmico en fachadas, por el exterior mediante SATE o por el interior, en el trasdosado
  • Aumento del aislamiento térmico en cubiertas planas.
  • Aumento del aislamiento térmico en cubiertas inclinadas
  • Sustitución de las carpinterías de fachada por carpinterías con rotura de puente térmico.
  • Aumentar la ventilación natural de la estancia
  • Instalación de ventilación forzada. Puede ser independiente o complementaria a la ventilación natural. Consiste en renovar, una o varias veces al día, el aire de una estancia.
    • Ventilación por impulsión: los ventiladores introducen en el interior de la estancia aire frío y seco del exterior para que empuje al aire cargado de humedad hacia el exterior, reduciéndose la humedad relativa del aire de la estancia.
    • Ventilación por expulsión: los ventiladores extraen el aire húmedo normalmente en cuartos húmedos (baños, cocinas y lavaderos)

Las instalaciones de ventilación tienen que estar correctamente diseñadas y dimensionadas para que se expulse al exterior la cantidad de aire húmedo necesario.

  • Correcta regulación de la temperatura interior de la estancia. Disponiendo termostatos programables o llaves termostáticas en los radiadores para que la diferencia de temperatura entre el exterior y el interior no provoque condensación en el interior de la estancia.

FILTRACION DIRECTA:

Definición: son humedades que se producen por filtración directa;

  • por presión lateral en cerramientos perimetrales soterrados
  • por presión vertical en cubiertas. 

Causas: deficiente impermeabilización y/o drenaje en los muros soterrados y falta de impermeabilización o deficiente ejecución de la misma en cubiertas planas e inclinadas.

Patología: manchas oscuras de humedad en los paramentos, incluso presencia de agua en el interior de plantas soterradas como garajes, trasteros, fosos de ascensor, así como en techos de la edificación bajo la cubierta.

Solución: debe basarse en reparar o sustituir la impermeabilización defectuosa:

  • En cubiertas planas e inclinadas.
  • En muros soterrados en los que se puede mejorar la solución de impermeabilización del muro con un sistema de drenaje en su base.
  • Sellados de diferentes elementos constructivos: carpinterías con fachada, platos de ducha con solados y alicatados.

FUGAS EN LAS INSTALACIONES:

  • Por fugas en las instalaciones de agua sanitaria.
  • Por fugas en la instalación de climatización
  • Por fugas en la red de saneamiento

Causas: Se producen por el mal funcionamiento de las instalaciones por error en su ejecución, finalización de la vida útil de los materiales o por falta de mantenimiento.

Solución: Revisión del correcto funcionamiento de las instalaciones de agua para evitar las fugas.

  • Para la correcta ejecución de las mismas se deberá tener en cuenta la referencia normativa y las normas de buena construcción.
    • Saneamiento
      • CTE – DB HS 5
      • CTE – DB HR
    • Instalaciones de ACS, fontanería, aparatos sanitarios y griferías.
      • CTE -DB HS 4 cap 4
      • CTE -DB HS 4 cap 5
      • CTE – DB HR
      • RITE (Reglamento de Instalaciones Termicas )
    • Instalaciones de calefacción, climatización y ventilación.
      • CTE- DB HS 0 cap 6
      • CTE- DB HS 3 cap 5
      • RITE (Reglamento de Instalaciones Térmicas )
  • Se recomiendan las siguientes acciones de mantenimiento. Revisiones Periódicas:
    • Red de agua fría y caliente centralizada

– Cada 2 años, revisar la instalación, y el contador general, por personal de la compañía suministradora. Inspeccionar también los anclajes de la red de agua vista.

– Cada 4 años, se realizará una prueba de estanqueidad de la instalación

  • Grupo de presión

– Cada 6 meses, se comprobarán las sondas de máximo y mínimo, que deben actuar correctamente, se revisarán las uniones, llaves y motores por personal especializado, comprobando presostatos, así como la apertura de llaves y válvulas, no dejando que se oxiden. Cuando se compruebe la válvula de pie de aspiración, se verificará la entrada de agua al aljibe, flotador y válvula de cierre. Si el grupo de presión tiene membrana compruebe cada 6 meses el correcto inflado de la misma.

– Cada año, se revisará el depósito acumulador y el grupo de presión por personal especializado. Se observará si existen corrosiones y/o fugas, y se regulará el presostato

  • Riego

– Cada 4 años, realizar una prueba de estanqueidad.

REDES DE EVACUACIÓN

  • Saneamiento y alcantarillado

– Se revisarán los sifones y válvulas cada vez que se produzca una disminución apreciable del caudal de evacuación.

– Cada 3 ó 4 meses, es recomendable la revisión de las bocas de los canalones.

– Cada año, conviene revisar, el estado de los canalones y sumideros. Así como, el buen funcionamiento de la bomba de la cámara de bombeo.

– Cada 2 años, inspección del estado de las bajantes, de los anclajes de la red horizontal colgada del forjado, y de los anclajes de la red vertical vista.

– Cada 3 años, inspección de los albañales (conductos horizontales colgados).

– Cada 10 años, debe revisarse la instalación y, especialmente, los sifones y arquetas.

Información elaborada por el Área Técnica del Colegio de Aparejadores de Madrid

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