X edición del Premio MAPEI a la Arquitectura Sostenible: diez años demostrando que es posible
Antes de hablar de normativa y datos, hablamos de personas y proyectos. Desde 2017, MAPEI Spain convoca el Premio MAPEI a la Arquitectura Sostenible con un propósito que no ha cambiado en diez años: demostrar que construir de forma sostenible no es un ideal lejano, sino una realidad que arquitectos y técnicos españoles llevan años practicando.
Esta X edición —un hito que celebramos con especial orgullo— tiene la convocatoria abierta hasta el 30 de junio de 2026 con inscripción gratuita en www.premiomapei.es. Como siempre, se elabora en colaboración con el Green Building Council España (GBCe), cuyo rigor técnico en la evaluación es precisamente lo que da credibilidad al premio: no se trata de premiar intenciones, sino arquitectura verificada con datos.
Esta edición incorpora una novedad que resume perfectamente la filosofía de este artículo: el Premio Especial a la Accesibilidad en la Arquitectura. No porque la accesibilidad sea algo excepcional, sino exactamente por lo contrario. El objetivo del premio especial es impulsar que la accesibilidad deje de ser un añadido y se convierta en el punto de partida de cualquier proyecto.
🏆 Premio · Vivienda Colectiva Residencial 4.500 € + Premio GBCe + placa + trofeo + diploma Criterios: huella de carbono en ciclo de vida, circularidad, gestión del agua, calidad del aire interior, confort y aspectos sociales.
🏆 Premio · Edificio o Equipamiento de Uso Público 4.500 € + Premio GBCe + placa + trofeo + diploma Para edificios de oficinas o equipamientos con sostenibilidad integral verificada y calidad arquitectónica demostrada.
🏆 Premio · Intervención en Ámbito Urbano o Espacio Público 2.500 € + Premio GBCe + placa + trofeo + diploma Adaptación climática, circularidad, biodiversidad, gestión del agua y bienestar del vecindario.
🏆 Premio Especial · Accesibilidad en la Arquitectura ★ NOVEDAD X EDICIÓN 1.000 € + Premio GBCe + placa + trofeo + diploma Proyectos que integren accesibilidad física, visual, auditiva, cognitiva y sensorial como criterio de diseño universal desde el origen del proyecto.
Los criterios de evaluación del Comité Técnico del GBCe van mucho más allá del certificado energético. Se evalúan, entre otros: reducción de la huella de carbono, circularidad de materiales y diseño, gestión sostenible del agua, calidad del aire interior, confort higrotérmico, acústico y lumínico, aspectos sociales como inclusividad y participación ciudadana, e innovación. Se valoran las justificaciones con datos cuantificables: análisis de ciclo de vida, resultados de certificación energética, inventarios de materiales saludables.
Si tienes un proyecto finalizado en los últimos 10 años en España o Andorra —obra nueva o rehabilitación— que integre sostenibilidad con rigor técnico, tienes hasta el 30 de junio de 2026 para presentarlo. Inscripción gratuita en www.premiomapei.es.
1. La EPBD venció: el diagnóstico del GBCe y lo que significa para el sector
El 22 de mayo de 2026, una semana antes del plazo límite, el GBCe publicó su «Análisis del cumplimiento de la transposición de la Directiva de Eficiencia Energética de los Edificios en España». El documento, desarrollado por el Grupo de Trabajo de Transición Energética y Cambio Climático de GBCe, analiza las 191 disposiciones de la directiva, identificando 155 que debían transponerse antes del 29 de mayo de 2026. El resultado es contundente:
60% à Grado de cumplimiento de la transposición de la EPBD en España a 28 de mayo de 2026. Nivel medio, lejos del objetivo del 100%. (Fuente: GBCe, mayo 2026)
Este dato merece contextualizarse. Parte del 60% alcanzado se debe a disposiciones que ya estaban transposicionadas desde la versión anterior de la directiva (2018), heredadas directamente. La novedad de la EPBD 2024 —el Edificio de Cero Emisiones, el Potencial de Calentamiento Global, los requisitos de Calidad del Aire Interior, el pasaporte de renovación— es donde los retrasos son más significativos.
Grandes avances y grandes ausencias según el GBCe:
- AVANCES: El Plan Nacional de Renovación de Edificios (PNRE) fue entregado a tiempo a la Comisión Europea en diciembre de 2025 —España fue uno de solo 7 de los 27 Estados miembro en cumplir el plazo—, con cumplimiento del 100% de sus disposiciones. El borrador del nuevo CTE también ha avanzado significativamente, introduciendo el nuevo Documento Básico de Sostenibilidad Ambiental (DB-HSA) con el cálculo del Potencial de Calentamiento Global (PCG) y la definición del Edificio de Cero Emisiones.
- AUSENCIAS CRÍTICAS: El Certificado de Eficiencia Energética (CEE) solo alcanza el 70% de cumplimiento. La energía solar en edificios existentes llega apenas al 20%. La definición del Edificio de Cero Emisiones al 40% (los límites energéticos del DB-HE0 y HE1 aún no se han reducido como exige la directiva). Las ventanillas únicas para la rehabilitación están al 50%. El pasaporte de renovación, las bases de datos de edificios y el RITE aún no tienen borradores públicos aprobados.
Más allá del cumplimiento formal, el GBCe advierte que la transposición de la EPBD es «un paso necesario, pero quizá no suficiente» para alcanzar el objetivo último: un parque edificado español de Cero Emisiones en 2050. Y añade un dato que debería preocuparnos a todos los que trabajamos en el sector: casi el 85% del parque inmobiliario de España es actualmente energéticamente ineficiente, con una tasa de renovación anual de apenas el 2%. A ese ritmo, sin intervención decidida, la descarbonización llevaría siglos.
Las seis recomendaciones del GBCe para la transposición efectiva son un programa de trabajo coordinar los instrumentos entre sí, acelerar la aprobación de los pendientes, aprovechar el conocimiento existente en el sector, utilizar las modificaciones legislativas en curso como oportunidad para ir más lejos, reforzar la colaboración interadministrativa entre MIVAU, MITECO y las comunidades autónomas, e informar con transparencia.
2. La compensación de carbono: instrumento válido, no sustituto
Con la presión regulatoria creciente y los plazos de la EPBD encima, proliferan propuestas de compensación de carbono como vía rápida hacia la neutralidad climática. Son un complemento legítimo. No son una estrategia principal.
La jerarquía que el marco europeo Level(s) —referenciado en los propios criterios de evaluación del Premio MAPEI— establece es clara: primero reducir las emisiones en origen, después sustituir materiales y sistemas por alternativas de menor impacto, y solo en último término compensar lo que sea técnica y económicamente inevitable. Un edificio que compensa sus emisiones sin reducirlas no es un edificio de cero emisiones: es un edificio con facturas de carbono pagadas.
El GBCe alerta, además, de que incluso una vez aprobado el nuevo CTE, los límites energéticos del DB-HE0 y HE1 no se habrán reducido como exige la directiva para los Edificios de Cero Emisiones. Eso significa que muchos proyectos que se llamen ZEB en España no cumplirán realmente los estándares europeos. La compensación mal aplicada puede agravar esa brecha de credibilidad.
3. Sostenibilidad social: el pilar que la EPBD también menciona y que el sector aún subestima
La EPBD no habla solo de energía. Entre sus disposiciones se incluyen requisitos de Calidad del Aire Interior (CAI), confort higrotérmico, accesibilidad y aspectos sociales. El GBCe señala explícitamente en su análisis que estos requisitos aún no se han transpuesto adecuadamente en el borrador del CTE. Es una oportunidad perdida que el sector privado puede compensar adelantándose a la normativa.
Salud interior: lo que respiramos importa más de lo que medimos
La OMS estima que pasamos entre el 80% y el 90% del tiempo en espacios cerrados. La elección de materiales —adhesivos, morteros, pinturas, selladores— determina en gran medida la calidad del aire que respiramos durante ese tiempo. Los compuestos orgánicos volátiles (COV), los ftalatos, los biocidas: son decisiones de proyecto, no inevitabilidades.
Los criterios de Espacios Saludables y Confortables del Premio MAPEI 2026 recogen exactamente lo que la EPBD debería transponer: calidad del aire interior y monitorización de contaminantes, confort higrotérmico, calidad de iluminación, protección acústica y biofilia. El Premio lleva diez años evaluando estos criterios antes de que la normativa los exigiera.
En MAPEI nuestra gama EcoLabel incluye productos formulados con restricción estricta de sustancias peligrosas y COV ultrarreducidos, compatibles con certificaciones WELL. No porque estén de moda, sino porque un edificio que compromete la salud de sus ocupantes no es sostenible bajo ningún criterio.
Accesibilidad universal: la sostenibilidad que incluye a todas las personas
El Premio Especial a la Accesibilidad de la X edición del Premio MAPEI no surge de la nada. Surge de una convicción que llevamos diez años manteniendo y que el propio borrador del CTE de diciembre de 2025 ha reforzado al incluir avances en accesibilidad junto a los de eficiencia energética. La EPBD y el CTE están convergiendo hacia la misma conclusión que nosotros sostenemos: la accesibilidad no es un extra normativo, es un criterio de calidad arquitectónica y de justicia social.
En España, más del 19% de la población tiene más de 65 años, proporción que seguirá creciendo. La mayor parte del parque edificado existente —construido antes de normativas de accesibilidad exigentes— presenta barreras que condicionan la autonomía de millones de personas. Y rehabilitar ese parque, como nos exige la EPBD, es la oportunidad perfecta para resolverlas. El PNRE no puede ser un plan de eficiencia energética que ignore la accesibilidad.
El Premio Especial adopta una visión amplia: accesibilidad física y motriz desde el diseño universal; accesibilidad visual y auditiva mediante orientación, contraste e iluminación adecuada; y accesibilidad cognitiva y sensorial a través de claridad de recorridos, señalización y confort acústico. Tres dimensiones que juntas construyen espacios que sirven a todas las personas, no solo a las que cumplen un estándar imaginario de usuario.
En MAPEI desarrollamos sistemas antideslizantes, de bajo umbral y de fácil mantenimiento pensando específicamente en esa dimensión social de la construcción. La accesibilidad universal no es un coste añadido: es el umbral mínimo de calidad de cualquier proyecto que aspire a llamarse sostenible.
La sostenibilidad ya no puede medirse únicamente en toneladas de CO₂ evitadas o kilovatios ahorrados. También debe evaluarse por su capacidad para mejorar la vida de las personas, crear edificios más saludables, accesibles y resilientes, y contribuir a un entorno construido de mayor calidad.
En este contexto, los aparejadores y arquitectos técnicos desempeñan un papel fundamental, convirtiendo los objetivos de sostenibilidad en decisiones reales de proyecto, obra y mantenimiento.
La transición hacia un parque edificado de cero emisiones no dependerá solo de nuevas normativas o tecnologías, sino de la capacidad del sector para integrar la sostenibilidad como un criterio transversal en cada decisión. Porque construir mejor no consiste únicamente en reducir impactos, sino en crear espacios que respondan a las necesidades de las personas y generen valor para la sociedad.
Ese es el mensaje que el Premio Mapei a la Arquitectura Sostenible lleva diez años impulsando: una arquitectura que combina rigor técnico, responsabilidad ambiental y compromiso social.